España en Eurovisión: pasando revista a la última década


Este fin de semana va a haber un grave conflicto mariquitil: por un lado tenemos la cita anual con el Festival de Eurovisión y por otro la final de la Copa del Rey de fútbol entre dos equipos que están más que rabiosos y ansiosos por ganar algo este año. ¿Y tú a quién quieres más, a papá o a mamá? ¿Vas a ver a Messi o a Pastora Soler? ¿Marica petarda vs. marica sport?

Por si no fuera poco, en Barcelona tenemos Adriana Lecouvreur con la Frittoli y el Alagna y en Madrid a John Foxx con Bretón Armada. Nombres que no te dirán absolutamente nada pero oye, son opciones, ¿no?


¿Y qué es lo que va a ver el tito Mocho este sábado? Pues nada de lo anterior, porque tengo otros compromisos, pero al día siguiente procuraré enterarme muy bien de cómo fue cada uno de los eventos.

Pero como el evento mariconeril por antonomasia es la Eurovisión, pues hala, entrada eurovisiva en el blog, repasando mis visiones sobre la actuación de España (bueno, de RTVE) en los últimos años:

Después de un fin de siglo XX con resultados merecidamente desastrosos para Spain debidos a unos auténticos coñazos de canciones baladas, en el año 2000 se intentó una revitalización con una gala de selección bastante novedosa (a la que yo, por cuestiones que ahora no vienen al caso, fui asistente como público), pero los rancios de los "jurados" que eligieron la canción volvieron a votar por la clásica balada-plomo anticuadísima made in Purón. La cosa se animó un poco en 2001 con un producto latin-summer "a la ricky martin" a cargo de David Civera que logró un puesto 6 e hizo que se le volviera a prestar un poco de atención al concurso. De todas formas, ni idea de cómo fue, porque no vi ninguna de las dos ediciones.

Pero el verdadero boom llegó con Operación Triunfo en el año 2002. El torbellino popular y mediático que se consiguió ese año con Rosa Selebreishon fue histórico. Todo el mundo se sabía la canción, las historias de adelgazamiento de Rosa, los lloros de Bustamante y el tomateo de Chenoa con Bisbal. 


Rosa y sus chicos, vestidos por una congregación de opusinas, defendieron con entusiasmo el Europe's living a celebration (ese apóstrofe tipo bar Paco's, aghhhhh) y llegaron al 7º puesto (la bicha de Nina se encargó de recordarnos que ella había quedado sexta). No se ganó, pero esa noche la canción sonó en todos los garitos gays y ya había quien se sabía la coreografía. Y, lo más importante, consiguió que mis amigos volvieran a organizar fiestas "para ver Eurovisión"(sí, sí, la famosa fiesta de la hoja de Excel).

Al año siguiente se ve que dijeron que había que enseñar cacha. Que si había ganado una estona que se quitaba la falda pues nosotros más, hala. Y como la Operación Triunfo de la temporada la ganó una tal Ainhoa que no tenía nada de glamour, se las apañaron para mandar a una buenrollito de luxe llamada Beth.


Beth desafinó todo lo que quiso y más, desacompañada por una bailarina/corista de pelo rojo que ayudó al desajuste vocal (qué estribillos, por todos los dioses). La actuación fue penosa, pero Beth salió en plan odalisca de mercadillo enseñando el rin y 2003 se saldó con un apañado 8º puesto.

2004, un tal Ramón, también de Operación Triunfo, con una latinada. ¿Alguien se acuerda? Se agota la fórmula OT. Puesto 10.


En 2005 volvieron las galas de selección en la tele con gran aparato publicitario, y que dejaban mucha pasta porque la gente votaba mediante líneas telefónicas de pago. Lo que no tuvieron en cuenta fue el efecto Bustamante: los ayuntamientos creían que poner líneas gratuitas y que saliera su nombre en antena era una fórmula promocional y al final salió elegido el conjunto musicovocal femenino Son de Sol, con la canción Brujería.


Aquello era una basurilla pseudoflamenquito. Las chicas le pusieron empeño pero lógicamente se estrellaron en el puesto 21. Eso sí, se les concedió la medalla del pueblo de Écija por haber llevado el nombre de la población a Europa.

2006. En TVE algún ser pensante debió imaginarse que si las Ketchup habían logrado éxito mundial con su Aserejé, pues las llevamos a ellas, que son conocidas, y la gente las votará. Las chicas creo que se enteraron de sopetón y les tuvieron que adaptar una canción de su disco recién aparecido para dejarla en 3 minutos y así ir al concurso. El lumbreras que eligió "Bloody Mary" esperemos que no se haya recuperado del pasmo.


La canción mejora con el tiempo, tiene su aquél, pero desde luego de primera escucha y para un festival internacional es todo un despropósito. Además, de golpe apareció una Ketchup nueva, con lo que el supuesto público que las conocía quedaba desconcertado. Entre que la cosa era rara, que las chicas no es que cantaran particularmente bien y una puesta en escena patrocinada por la sección de sillas de Ikea, el resultado fue el esperable: un miserable puesto 21.

Año 2007 de la era Igartiburu. Se vuelve al proceso de selección mediante galas y francamente me desconecto por completo del festival. Es que ya no tiene ni siquiera el punto marica petardo gracioso. Se elige a una boy band con una canción tan típica como insustancial,  "I love you mi vida".


D'Nash quedaron en el puesto 20 pero vamos, que lo mismo podrían haber quedado mejor. Les faltó enseñar cacha, te lo digo yo.

2008. Los autodenominados eurofans están que trinan. Nada les sale como ellos piensan. Y ya se sabe que ellos, que son los que más saben de eurovisión del mundo, son los que tienen que decidir qué es lo que hay que llevar a Eurovisión.

Y TVE se saca de la manga una selección en internet vía MySpace  que fue una auténtica locura. Creo que no se han logrado mayores cotas de histerismo eurovisivo, pero del malo, sólo del friki, en toda la historia. Cantantes que lograban en un minuto decenas de miles de votos, acuses de tongo, artistas que no entendían qué significaba eso de "canción inédita", grupos mediáticos intentando reventar el festival, maricas identificándose con el sufrimiento de Coral... bueno, más que Eurovisión, aquello fue Euro-Risión 2008.


Después del caos, en una cutregala de selección salió elegido el Chiki Chiki (ahora las maricas eurovisivas pegan un grito de horror y les da un paralís, como a Uribarri). La payasada tuvo cierto revuelo mediático pero a la hora de la verdad, puesto 16.

Esto no podía seguir así. Al año siguiente, 2009, se manda a Soraya a Eurovisión.
Chica mona, voz poderosa, canción eurodance sin personalidad alguna y puesta en escena normaduvalesca. Los maricas eurofans respiran aliviados: por fin se manda lo que ellos creen que puede ganar.


¿Resultado? Puesto 24, la penúltima. Soraya, conocida por su simpatía, modestia  y humildad, empieza a echar pestes de TVE y a decir que la culpa de su resultado es porque no se emitió una de las semifinales (ya ves tú) y los países la penalizaron. Pero vamos a ver, bonita, ¿tú te crees que a los que votan en el concurso les importa un pimiento si un país retransmite o no una semifinal, que es algo como muy de segunda B? Los eurofans se excusan: Soraya iba con el pelo corto: no hubo efecto gritona con melena y ventilador. Tendría que haber ido Coral.

2010. Vuelta a las eternas y soporíferas galas de selección de canción. Escándalo John Cobra (lo único divertido). Sale elegido Daniel Diges, con una canción a medio tiempo de vals bastante anticuada. Se habla de innovadora y original puesta en escena, que luego resulta no ser más que unos figurantes en plan circo.


En el festival salta un espontáneo gilipollas a intentar reventar la canción con nosesabe qué reivindicación nacionalista. Los seguratas lo echan y, la verdad, si no nos lo hubieran dicho, muchos ni nos hubiéramos enterado pensando que era parte de la actuación. Le hacen repetir al final. Puesto 15, ni fu ni fa.

El año pasado, 2011, espectáculo bochornoso de unas galas de selección con un jurado más que patético. Por lo menos fueron ágiles (pim pam pum, tú fuera) y nos regalaron el auténtico momentazo del año: toda la familia de las Alazán / Azúcar Moreno amenazando con rajar a Boris Izaguirre. 

Nuevamente efecto Bustamante con ayuntamiento metido a operadora telefónica colocando a una tal Lucía Pérez (muy conocida por haber ido al festival de Benidorm y haber ganado Gayvisión, ojo, nivelazo). La elección no puede ser más paleta: ella sin carisma alguno, diciendo que el vestido (o la bisutería) se lo han hecho unas amigas del pueblo y metiendo gaitas en los arreglos de la canción para marcar denominación de origen. Catetada total.


La canción era una pachangada de chiringuito de río y la puesta en escena fue chabacana a tope. Y en un festival que, por una vez, destacó por  tener cierto nivel en las canciones y sobre todo en los audiovisuales, aquello acabó en un desastroso antepenúltimo puesto, el 23.

Este año se escoge a dedo a Pastora Soler (la de las cosas buenas que tiene Hassan en los jardines de palacio-o-o-ó). Afortunadamente no me he enterado del proceso de selección de la canción ni he escuchado completa la elegida, pero por lo oído cumple lo previsto en las normas: melena, ventilador y grito pelao. 


Veremos lo que pasa en Eurovisión 2012. Las eurofans ya están diciendo que este año España puede ganar y que Pastora va muy bien en las encuestas. ¿Perdona? ¿En las encuestas esas que se hacen entre ellos mismos? Sea lo que sea... el sábado lo sabremos.



9 comentarios :

Astrakus dijo...

Superafavor del término "la bicha de Nina" y de que "La década prodigiosa" nos representara con "Made in Spain".

starfighter dijo...

Que vuelvan las Azúcar Moreno pero ya, enseñando cacha y bailando como posesas. El video ese de las cinco peores canciones lo hizo un sueco ¿verdad? anda que poner dos veces a Noruega...

Observatorio Gay Granatense dijo...

Como acontecimiento mariquitil, ya te digo yo que no me explico como mis padres no ssospechaban de mí, que todo el mundo se fuera a la calle y yo me quedara allí, solito, e el cuarto de estar viendo EUROVISIÓN armado con mi papelito para mis puntuaciones personales....jejejeje

MadRod dijo...

De todo lo que has puesto, la que más me ha gustado es "Lady lady". Será porque yo también me pinto los ojos de azul. Oh wait...
Bueno, en serio, que yo no soy eurofriki (vamos, que ni siquiera voto, játetú) pero confío en la canción de este año. Y ésto es lo que digo todos los años. Bueno, menos el del chikichiki; soy de ésos que se mueren de vergüenza ajena cuando hay que morirse de vergüenza ajena.

Sufur dijo...

Hay que ver.

Este año dije que sí que sí, que seguro que me apuntaba a alguna marifiesta de eurovisión, que siempre he tenido ganas.

¿Y qué hago al final? Irme a Londres. ¿Pondrán la gala en las pantallas del XXL?

MM de planetamurciano dijo...

No recordaba la cantidad de HORRORES infames que hemos mandao en la última década...A su lado, lo de Pastora es una obra maestra.
Como siempre, alucinao del pedazo escenario que han montao en Arzabayán...

morbopig dijo...

Más vale que no gane Pastora Soler que organizar el festival el año próximo costaría una pasta y aún tenemos que salvar Bankia.

Anónimo dijo...

El mamarracho que salió el 2010 de espontáneo con la barretina no representa NADA de reivindación nacionalista, al contrario, pena nos da

Mocho dijo...

Pastora Soler no ha ganado porque... ¡¡¡LLEVABA EL PELO RECOGIDO!!!

Eso sí, ha casi quintuplicado los votos de Soraya y no ha quedado mejor porque tve no retransmitió una de las semifinales y los países participantes nos penalizaron.

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