Suor Angelica

 
Argumento, sinopsis, resumen argumental de la ópera Suor Angelica, de Puccini.

La acción tiene lugar en la comuna hippy sólo para mujeres "Laudata María" al sur de San Diego (California) a finales de los años 60.

Allí Angelica vive feliz entre coches destartalados, improvisadas tiendas de campaña y todo tipo de drogas, alucinógenos y estupefacientes. El decorado está lleno de símbolos de la paz, pancartas contra los hombres, contra la guerra, pósters del Che, de hojas de marihuana y todo tipo de signos buenrollitos de la época.


Aparecen las mujeres, que entre sí se llaman hermanas, bastante fumadas, preparadas para ponerse a secar hojas de marihuana. Una de ellas empieza a alucinar con que ve corderitos y otra tiene el síndrome de abstinencia y tiene mono de comida. De repente llaman a Angelica con una urgencia: una de las "hermanas" se ha pasado pinchándose heroína y tiene síntomas de sobredosis. Angelica corre enseguida y le facilita un remedio casero hecho a base de productos naturales. Todas alaban la habilidad de Angelica para mezclar hierbas, hongos alucinógenos, algas, alcohol y LSD, capaces de curar todas las penas.

Llega una visita a la comuna. La jefa avisa a Angelica que es para ella, que viene su tía a verla. Angelica se pone nerviosa porque no espera nada pero la jefa la calma con un porro. Al fondo se ve entrar a una señora vestida con traje de chaqueta que lleva un niño de la mano. La mujer se adentra en la comuna, mira con miedo todo a su alrededor, deja al niño en un rincón y se acerca hasta Angelica.


La tía de Angelica viene a explicarle que como hace siete años que abandonó a la familia y su hermana se va a casar, es necesario que firme unos documentos referentes al patrimonio de la familia. Angelica firma sin mirar, la mira con guasa y se ríe de la noticia de que su hermana pequeña vaya a casarse. La tía se enfurece y explica que la familia ha quedado estigmatizada con el comportamiento de su sobrina. Angelica vuelve a reir y pregunta por su hijo, al que abandonó hace siete años. La tía guarda silencio.

Angelica insiste. La tía finalmente le dice a Angelica que su hijo murió dos años atrás. Se levanta y sin decir una palabra se marcha donde estaba escondido el niño, lo coge de la mano y los dos salen.


Una luz cegadora inunda el escenario y Angelica tiene unos momentos de alucinación en los que expresa sus sentimientos contradictorios respecto a su hijo. Finalmente llega el resto de las hermanas a calmarla y llevarla a una sesión de sexo tántrico para que se relaje.

Una vez finalizada, Angelica se prepara una mezcla de hongos y hierbas para su propio consumo. Cuando se lo toma se empieza a encontrar mal y cree que se va a morir. Ante sus gritos, todas las mujeres acuden a su alrededor. También aparece su tía, alarmada, que no se había acabado de ir, acompañada del niño.


Angelica empieza a tener vómitos y convulsiones. Las hermanas la consuelan y procuran aliviarla con paños húmedos. La tía, medio llorando, le tapa los ojos al niño con una mano y con la otra lo saca corriendo de allí. Angelica, que no los ha visto, parece recuperarse y, ayudada por otras mujeres, se vuelve a reunir con el resto de sus compañeras.

Fin.



Bueno, esto sería el resumen de una adaptación del argumento de Suor Angelica, de Giacomo Puccini. A ver si algún director de escena burgalés afincado en Barcelona coge ideas.

 




Ah, todo esto viene porque anoche fui aquí

2 comentarios :

Sufur dijo...

¿Marcianos no salen?

Mocho dijo...

Eso en la versión que transcurre en los 70, hombre. La fiebre Spielberg y todas esas gilipolleces.

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