A kind of love, nuevo vídeo de Marc Almond




Hoy por San Valentín Marc Almond ha sacado el vídeo de su última canción, A Kind Of Love, un tema muy optimista con aires sesenteros, burtbacharachescos diría.


El vídeo es... bueno, sí, de baratillo, pero se deja ver. El que no se deja ver es el bueno de Marc con su tinte escandaloso de pelo y esos dientes (o adornos o lo que sea) de plata que tiene que le da un aire de gitana que no puede con él.

El vídeo hace homenaje a la escena de la actuación del grupo The Kelly Affair en la película de Russ Meyer "Beyond The valley of the dolls" (Más allá del valle de las muñecas, 1970)


¿Y qué otro conjunto musicovocal británico de gran presencia en este blog se inspiró en esta misma escena para hacer el videoclip de la más famosa de sus canciones -y para mí un clásico imperecedero del pop-, esta vez realizando una copia casi literal de la escena?

En efecto, ¡ellas! ¡The Pipettes! Y su Pull Shapes.


Y yo encantado, claro.




Billy Budd y Goyas de colores


Finde cultureta y mariconeril.

El viernes, Billy Budd en el Teatro Real.
Es una ópera de Britten de los años cincuenta del siglo pasado.
Como siempre me pasa con este autor, al principio se me hace un poco cuesta arriba, su música es un poco árida, y más en una obra en la que el primer acto es de preparativos de los acontecimientos.
Pero chico, luego llega el segundo y la obra te atrapa de una manera que ya no puedes escapar.


La historia va de un barco inglés a finales del siglo XVIII que enrola marineros a la fuerza para la guerra contra Francia. Y entre ellos un muchacho bello, amable, que se hace querer por todo el mundo y que suscita la pasión del maestro de armas. Bueno, esto es lo que nos dicen en el argumento, porque realmente en la ópera en sí todo queda muy rápidamente explicado y "como por encima". Es mucho menos explícita que otras obras del autor como Muerte en Venecia pero vamos, la homosexualidad está latente y presente.



Para voyeuristas, el barítono Duncan Rock ¡se quita la camiseta! (como de costumbre), mostrando una pectoraliapuntocom realmente potente.


Muy recomendable. Y para los que se echen atrás con el tema de la ópera, decirles que aunque al principio cueste, luego la música es superdescriptiva, y el argumento es tan intenso que incluso habrá quien se pueda abstraer y verla sólo como una obra de teatro.


Hay película basada en el mismo relato, dirigida por Peter Ustinov y titulada en España "La fragata infernal" (yavestruz) con terence Stamp haciendo de "objeto de deseo". He leído por ahí que es muy buena, a ver si me animo.


Por lo demás, la señora de al lado (la que huele raro y no saluda) vino con el abrigo de pieles hasta el suelo, muy regia ella (de viernes) y, fiel a su costumbre, se quedó ligeramente traspuesta en algunos momentos y ni aplaudió, salió escopetada en el último chimpún de la orquesta. A la del otro lado, la simpática, esta vez no le dio tiempo a tomarse el vinito que acostumbra. La un poco más mayor de la derecha estuvo sobada toda la función. Que digo yo que con lo carísimas que son las entradas jopetas, que las revenda. Y el refunfuñador de atrás estuvo calladito toda la noche y sólo se quejó de que no saliera a saludar la directora de escena, imagino que para abuchearla. Pues a) los directores de escena sólo salen a saludar en los estrenos y nuestro turno de abono NO es de estreno y b) la producción es fantástica, sólo con unas plataformas y unas cuerdas nos lleva totalmente al ambiente opresivo del barco.
Y el sábado la gala de los premios Goya.

¿Y qué tienen de mariquita los premios Goya?

Pues básicamente que nos reunimos una minimaripandi para verlos y que de postre llevamos una tarta arco iris.



Y punto.

Porque el resto fue como todos los años. Bastante más ligera en el tema de los agradecimientos. No se me hizo pesada, aunque no hay quien la consiga bajar de las tres horas.

Una sugerencia para aligerarla: Señores de la academia, el ver bajar por las escaleras a los presentadores de cada premio no tiene interés. Podrían estar ya preparados cuando se anuncia el premio o, como mucho, que entren sin tener que superar barreras arquitectónicas. Al mismo nivel, vamos. Con eso y con reducir el tiempo del monólogo del presentador... ¿nos quitamos casi media hora?

Cuando ya creíamos que nos habíamos librado del numerito musical... zasca. No, o sea, no.


A mí lo de los modelitos de las actrices me la trae al pairo pero, visto lo visto, comentar que el de Ana Belén por muy lección de estilo que digan, me pareció un despropósito (por cierto, nena, leer tu página d la wikipedia en el discurso sobró). ¿Y qué pinta Nieves Álvarez en esa gala? Siempre sale, siempre la fotografían, y no tiene nada que ver con el cine. 

Pero bueno, estuvo entretenida, Almodóvar vetará la gala por otros quince años (se siente, vaya petardo de película) y nosotros nos fuimos corriendo al metro, que iba petado.

Hala, a empezar la semana.


De series bluff: Scream Queens II, WestWorld, Where The Bears Are, Sense 8


Al final se me van a ir pasando los meses y no voy a acabar de comentar tres series cuyas temporadas finalizaron a finales del año pasado y que me han resultado un tanto bluff.



La gente está que no mea con esta serie. Y mira, no. Empieza con un episodio buenísimo, original, demoledor, pero luego se estanca. Te tiene 6 episodios más dando vueltas y creando expectativas para luego dar unos pequeños giros y dejarte hasta el año siguiente en ascuas. Sí, mucho misterio y muchas posibilidades, pero o evoluciona bien o pasando.

Porque lo de seguir una serie es MUY coñazo. Hay que tirarse años para llegar a la conclusión. Anda y que les den.




Otra que tal baila. Para diciembre nos sacaron un "especial navidad" en el que la trama avanza unnnn poquitínnnn y el resto es un pasteloso videoclip. A esperar acontecimientos.




Lo bueno que tiene ésta es que se ve por youtube, los episodios duran 10 minutos o menos y no hace falta ver la temporada anterior para seguir la siguiente. Lo malo es que el guión de la quinta temporada es rematadamente malo. Si te vale como excusa para ver musclebears sin camiseta y algún jockstrap ocasional bueno, pero si no...





Porque si hablamos de guiones malos, lo de la segunda temporada de Scream Queens clama al cielo. La anterior era flojita, pero con momentos y personajes delirantemente geniales. Se habló mucho de si iba a haber segunta temporada, ya que la primera, afortunadamente, se terminaba resolviendo el misterio. Y la hubo, pero joooooooer. 

Partimos de que es una mezcla de comedia con trama de terror con serial killer. Ok. Vale, no pega mucho, pero aguantamos la primera temporada. En la segunda han tirado directamente a la comedia, dejando que el asunto misterio quede tan en segundo plano que dé igual. Y no acaba de despegar, ni por slasher ni por comedia. 


El pasar la localización de la hermandad de una universidad a un hospital podría haber dado juego, pero sólo ha servido para... ¡abaratar! Se nota que han reducido presupuesto y casi todo está rodado en un decorado. 

En cuanto a personajes, han utilizado a casi todos los que sobrevivieron el año anterior (afortunadamente ELLA, la sosísima protagonista, no está) con la adición de John Stamos como doctor buenorro, Taylor Lutner como doctor buenorro y Kirstie Alley como... bueno, ella misma. El problema es que han apoyado todo en la payasería de Jamie Lee Curtis, en la palabrería de Emma Roberts que ya no tiene gracia y en poco más. ¡Ni Chanel #3 me impresiona! Drama. Creo que hasta el episodio 4 no solté la primera risa.


Con motivo de Acción de Gracias, elecciones USA y tal, estuvieron más de un mes con la serie paralizada, lo que les vino de pena a la hora de audiencia y seguidores, pero los guionistas se debieron poner las pilas, porque los últimos capítulos son un delirio constante, ya decididos a soltar chistes y burradas por doquier.  Al final remontó algo pero mira, no, por su bien que no hagan una tercera temporada.

Aún así, esta serie es MUY MÍA y la recomiendo sin dudar.


Y si vamos a hablar de series bluff no me voy a dejar dos películas bluff: Elle, de Verhoeven, que tiene un punto de partida muy interesante, unos personajes muy bien construidos y con trasfondo pero que sólo se sostiene en eso, la línea argumental es una bobá. Y Jackie, la de Natalie Portman, de la que aguanté unos 20 minutos. ¡Qué rollazo, por favor!

No dejo títere con cabeza ¿eh?

Pues sí, porque anteayer mismo Marc Almond sacó nueva canción, A Kind Of Love, de espíritu totalmente sixties y burtbacharachero. Esperando el vídeo estoy.

¡Me ofende usted!




Vivimos en un mundo en el que todo quisqui está a la que salta y se enfada muchísimo por cualquier gilipollez.
No estoy hablando de enfados originados por una causa externa puntual, sino de la predisposición a ofuscarse, indignarse y ofenderse que es tan habitual. Vamos, que parece que hay personas (o grupos) que están permanentemente esperando a que se diga algo para gritar a los cuatro vientos que han sido humillados y exigen una reparación urgente de su dolida persona.


El domingo un artículo de Javier Marías en El País Semanal (yo no leo JAMÁS dominicales, pero el enlace me lo pasaron) lo ponía en evidencia: existe una cantidad ingente de idiotas que se dedican a exigir prohibiciones y vetos y encima ¡se les hace caso para no ofenderlos! Ya nadie puede decir lo que piensa porque todo se toma como una agresión.



Marías habla de la pretensión de un grupo de estudiantes que EXIGEN que  desaparezcan del programa de estudios filósofos como Platón, Kant o Descartes por racistas y colonialistas. Y no es un hecho aislado: se reflejan otros ejemplos igualmente ridículos como tildar de racista la película Matar un ruiseñor (seguro que ni la han visto) o cuestionar la Biblia por su contenido religioso.

Pero es que están por todos lados: los subnormales que quieren que se quite la estatua de Colón de Barcelona, los que deterioran el lenguaje con el afán de duplicar todo en masculino y en femenino, los gilipollas que exigen que se retire el nuevo billete de 5 libras porque tiene trazas de sebo animal... ¿Qué pasa? ¿Es que se lo comen? 


Ayer mismo Flanny también lo comentaba por Twitter: PETA pide a nosequé compañía de videojuegos que sus personajes no lleven prendas de piel. De descojonarse. Y, como siempre, le dan mil vueltas a sus argumentos para que parezcan lógicos: "si vistes a tus personajes con pieles das a entender que eso es aceptable". 

Y es que por sistema entienden la omisión como una aceptación de principios. Ayer mismo nosequé político decía que si alguien no se manifestaba contra la política de Trump sobre el muro estaba apoyándola de hecho. Pues mira, so gilipollas, NO. Si no me manifiesto es porque no me quiero manifestar aunque dicha política me parezca una barbaridad. Parece que es imprescindible posicionarse sobre temas de vital importancia o si no lo haces le dan la vuelta enseguida. Y eso lo hacen todos y de todos los colores.

Sinceramente, creo que con esas acciones los de PETA consiguen reacciones muy contrarias a sus propósitos y, lo que es peor, que la labor que estén haciendo en favor del trato hacia los animales o la preservación de la fauna queden enmascaradas y perjudicadas por semejantes chorradas.



Y no te creas que en el mundo gay la cosa es muy distinta. Directamente dejé de seguir muchas páginas de activismo mariconeril porque todo era un "me quejo de todo y el que no esté de acuerdo conmigo (o que no diga lo que yo quiero que diga) está contra mí, es un facha homófobo y hay que censurar todo lo que haga". Y los comentarios borreguiles del resto de usuarios se iban retroalimentando entre ellos en su indignación. Aburrido.

De los gays agresivos anticondones pro PrEp ya hablaré en otra ocasión que si no me enrollo.



Se habla mucho de que hay que respetar las opiniones de los demás. Habría que matizar qué es el respeto. ¿Voy a respetar yo el que unos señores crean que un ser mágico llamado Dios que es un triángulo en el cielo con un ojo creó la vida, al hombre como ser supremo y todas las memeces religiosas? Pues no, no lo respeto y lo critico. Ahora, lo que no voy a hacer es irme a una asociación de creacionistas a ponerles una bomba en la puerta. Es que seguro que si piden prohibir los libros de ciencias, que lo habrán hecho, porque les ofenden, habrá quien lo tomará en consideración.

Y es que hay gente que se dedica a sacar provecho maligno de la ofensa. ¿Cómo es posible que un chiste tonto de humor negro sobre las niñas de Alcàsser, Carrero Blanco o Irene Villa o una representación de títeres provoque olas de indignación tales que lleven a procesos judiciales? Ya sé que en este país el asunto del terrorismo es delicado y ha habido mucha impunidad y condescendencia en el pasado con los partidarios de la violencia pero joder, lo heavy es que un juez lo tome en consideración y no diga: bah, es sólo un chiste.



Acaba de fallecer la periodista y presentadora de televisión Paloma Chamorro, especializada en arte y cultura, con programas en TVE como Trazos, Imágenes o esa maravillosa La Edad De Oro que era la hostia, directamente. A Paloma le metieron un juicio por profanación religiosa. La fiscalía retiró los cargos pero un abogado siguió recurriendo y la pobre mujer estuvo más de cinco años teniendo que aguantar el que alguien se hubiera sentido ofendido en sus creencias religiosas.


Creo que hay que distinguir entre quien se ofende porque es atacado directamente y quien se siente ofendido porque quiere. Vamos, que no es lo mismo que te llamen maricón de mierda a que voy a exigir que se deje de beber cocacola porque se anuncia en una serie de televisión en la que no hay ninguna pareja gay y por tanto no se refleja la pluralidad familiar y social y me siento discriminado.

¿Exagerado? Sí, pero a eso vamos, ¿no?

Si te ofende, es asunto tuyo.



¡El chulo, que se me olvidaba!
 

¿Es La La Land el hype de la temporada?


Por fin he visto este finde La La Land (aka La Ciudad De Las Estrellas, según sus majestades los distribuidores).
¿Yyyyyyy?

Pues está bastante bien, es "mona", pero no veo justificado el revuelo que se ha montado con esta película ni el chorrón de premios que se ha llevado (y que previsiblemente se va a llevar).

¿Y por qué tanto bombo y premio?
Muy sencillo:
Es una película muy amable y cómoda de ver, no provoca ningún tipo de conflicto moral.
El argumento es más simple que el mecanismo de un botijo, miles de veces visto.
Es muy fácil empatizar con los protagonistas porque tienen reacciones básicas. 
Los actores están en su punto. Ryan un poco sosete (¡y está echando culo!) y Emma encantadora. 


Trata de Hollywood y los sueños por cumplir (o sea, todos los que trabajan en Hollywood que son los que dan los premios se sienten identificados en parte).
Hace homenaje a los grandes musicales de la era dorada de Hollywood.
Técnicamente es impecable y visualmente tiene una estética arrolladora.
La banda sonora es fastuosa, de las que se quedan en la cabeza después de ver la cinta. Mezcla jazz de bigband con composición orquestal tradicional. Las canciones se ven más apagadas porque no se pretende un musical "clásico al uso" de vozarrones gritando, pero hay un par de ellas tremendas.

Es una película que se ve con la sonrisa puesta. El exuberante número musical inicial invita descaradamente a ello. 
Los aficionados a la lágrima también lo tienen fácil.


Por supuesto que hay que verla en pantalla grande (yo la vi por Kodi en casa y se acaba uno distrayendo con mil cosas y así no, hay que dejarse envolver) y en versión original, aunque no te creas, que lo que es diálogo tampoco es que tenga mucho, uno de sus aciertos es que la música los sustituye perfectamente.

He de incidir de nuevo en la banda sonora. Hay unos cuantos fragmentos de ponerse de pie, ideales para que dentro de nada nos saquen "La La Land, the musical" en los teatros. El inicio, el epílogo (ma-ra-vi-llo-so), el tema de Mia y Seb, City Of Stars...  y mi favorito, Someone In The Crowd, con su parte orquestal sincopada que invita a comerse el mundo.





Tengo que decir que me ha gustado. Bastante. Pero aún así la veo con demasiado envoltorio para lo que en sí lleva dentro, que es una sencilla historia de amor y sueños.





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